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Me da hambre, es muy difícil seguirla, me sale muy cara, no tengo tiempo de cocinar, no puedo organizarme, me aburre, en el trabajo no tengo oportunidad de comer, mis horarios están desfasados, tengo muchos eventos sociales, estoy de viaje todo el tiempo”, estos son algunos de los, no pocos, pretextos que utilizamos para auto sabotearnos y no dejarnos llegar a nuestras metas, nuestro enemigo o aliado más importante es uno mismo.

Lo primero que hay que hacer es sentarse, respirar e iniciar un diálogo con nosotros mismos.  En realidad ¿qué es lo que queremos?, ¿dónde nos encontramos enganchados?, ¿en verdad queremos hacer un cambio a nuestro estilo de vida?. Muchas veces nos dejamos llevar por las modas, lo que hacen las amistades, lo que te dice tu familia o tu pareja. Pero si hay algo cierto es: Si la motivación (los motivos) para un cambio sobre nosotros mismos no viene desde nuestro propio ser, será muy difícil o casi imposible de obtener resultados que fructifiquen y sean duraderos.

Una vez que hemos concientizado el hecho de que somos nosotros mismos quienes queremos hacer un cambio tenemos que empezar a eliminar el número de pretextos que se atraviesan en nuestro camino, pretextos que, aunque reales, muchas veces puedes eludirlos de diversas formas desde las más sencillas, hasta las más complicadas o creativas!

EL HAMBRE: Este tema tiene dos acercamientos el fisiológico y el emocional.  Desde el punto de vista fisiológico, si has comenzado con un régimen y llevas años dejando que entren a tu cuerpo alimentos en cantidades y calidades que no convienen, seguramente sentirás algo de hambre, tu cuerpo siempre buscará lo conocido y si lo has educado para comer de forma desordenada seguramente sentirá el cambio brusco, pero la buena noticia es que esto sólo durará unos días, en cuanto el cuerpo se comience a limpiar, y a sentir mejor, dejarás de sentir esa insatisfacción.  Ojo, si pasado cierto tiempo aún sientes hambre y/o te percibes decaído o sin energía, es posible que tengas un desbalance calórico y sea importante replantear la cantidad de calorías que estás ingiriendo.

La otra cara del hambre, es la emocional, nuevamente debemos sentarnos y tener un diálogo interno, ¿es necesidad de alimento lo que tengo? Muchas veces, transitamos  por  hambre emocional y tratamos de llenar ciertos vacíos con comida. Ese es el enemigo silencioso, nadie lo podrá saber, sólo tu mism@.  Medita, piensa, recorre mente y corazón para ver cómo te sientes. El ejercicio, la meditación, la charla con gente que quieres te ayuda con esos vacíos. Momentos de introspección te calmarán la ansiedad y te llevarán a sanar y a llenarte de armonía y no de chicharrines.

DIFICULTAD: Lo difícil siempre complica todo, te produce pereza y en corto tiempo abandono. Hoy por hoy existen millones de opciones en cuanto  a orientación alimentaria.  Escoge la que más sencilla te parezca a ti, la que tenga alimentos que encuentres en tu lugar de origen, la que te haga sentido a ti y con la que te sientas que no estás haciendo ningún régimen sino sólo cambiando por una mejor forma de alimentar tu cuerpo.

PRECIO: En este tiempo de los “superfoods”, los suplementos, las proteínas hidrolizadas, los alimentos orgánicos, etc. Parecería que comer bien está sólo al alcance de unos cuantos, pero momento, esto NO ES CIERTO! Si por un lado todo este tipo de alimentación coadyuva en la conquista de nuestras metas, no son ni por muy lejos la base o indispensables para llevar una dieta sana, rica en nutrimentos y que nos lleven a nuestros objetivos. Opta por lo más natural, los productos del mercado local, alimentos de la época estacional y de la zona en donde vives, siempre serán opciones más económicas. No es obligatorio el shakede proteínas hay proteínas en la carne, en los huevos, en las almendras, en la soya. Si el salmón es muy caro, hay pescado blanco, trucha, pescados locales fríos. No dejes que el tema del dinero te dé un pretexto para autoboicotearte.

TIEMPO: El más grande tema, pero si te das cuenta no sólo es para la dieta, es para hacer ejercicio, es para limpiar tu armario, es para estudiar ese otro idioma, es para llevar el coche al mecánico, es para descansar…. Nunca tenemos tiempo.  ¿No te parece risorio que en épocas de internet, educación a distancia y correos  que llegan al otro lado del mundo en segundos, no tenemos tiempo para nosotros mism@s? Desde hace varias décadas y aún en estos días la gran solución a ese difícil tema es la administración del tiempo. Prioriza por objetivos tu tiempo, distribúyelo adecuadamente: aquella media hora que estuviste en el Twitter siguiendo el hilo de un chisme pudiste haber cortado y desinfectado tus verduras. Aquella hora que dormiste de más pudimos usarla en ir a hacer las compras del mercado. Además de prever un tiempo para tus comidas y su preparación, escoge opciones fáciles tanto para cocinar como para llevar contigo si es que necesitas hacerlo.

ABURRIMIENTO: ¿En verdad te aburres? Si no te sintieras bajo un régimen de verdad ¿diario y cada semana cambias de alimentos? Normalmente en todas las casas tenemos rutinas y vamos comprando casi lo mismo semana por semana, entonces, ¿por qué decimos que nos aburre?, ¿no será que estás buscando una justificación para abandonar? La mayor parte de los planes nutricionales te dan opciones, si no es así tal vez no sea el plan adecuado para ti que necesitas variación diaria. Por otro lado, todo está en la creatividad, por ejemplo, para desayunar huevos con vegetales imagina: huevos hervidos con rebanadas de tomate, huevos revueltos con chile y cebolla, huevos fritos dentro de una rebanada de pimiento, tonelete con hongos o champiñones, omelette con flor de calabaza, rebanadas de huevo hervido sobre hojas de espinacas y cubitos de zanahoria, con sal, con pimienta, con mostaza, a las finas hiervas, al curry, con orégano, etc. etc. etc. Y no dejan de ser huevos con vegetales.  La próxima vez que te sientas aburrid@ con tu dieta, pregúntate si no te estas metiendo el pie tu mismo.

LOS HORARIOS: Normalmente si son mas de 7 u 8 horas tendremos oportunidad de una comida al menos,  y para los snacks, escoge  los más sencillos de consumir y transportar: fruta, rice cakes, mermelada, nueces, almendras, no tardas mas de 3 o 4 minutos en consumirlos.

VIAJES O EVENTOS SOCIALES: Para todos aquellos que “sufren” con este tema, ojo, hoy por hoy no hay restaurantes donde no puedas pedir una buena orden de vegetales salteados con pollo o pescado, y cuando de verdad no hay opciones, debes escoger de entre las opciones que tienes,  aquello que menos se aleje de tu plan. Ahora, nada va a pasar si un día comiste un par de tacos o si por el trabajo tomaste algo de vino.  Si llevas una vida ordenada en tu comer y en tu actividad física, te aseguro que este pequeño desliz hasta te hará bien.

Finalmente, sólo me queda decirte: la dieta no es el enemigo, NO HAY ENEMIGO. La verdadera forma de que todo se nos facilite y transitemos por este periodo es comenzando a cambiar nuestros paradigmas. Si te concentras en que estás luchando contra algo, como en cualquier batalla, se te hará difícil. Si por otro lado, caes en la cuenta de que sólo estás cambiando de quien solías ser a una versión mejor de ti mismo, bueno, todo será mucho más fácil.

Rebeca

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